· Mendoza, de de ·
En el entorno de Casa Rosada crece el malestar con la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado. Le facturan haber actuado sin consultar al Poder Ejecutivo.
La interna en el bloque de senadores de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de máxima tensión que sacude los cimientos de la Casa Rosada. El malestar del Poder Ejecutivo se disparó tras la decisión de la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, de posponer el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Desde los despachos de Balcarce 50 tildaron la maniobra de "mala praxis" política, asegurando que la legisladora obró de forma inconsulta y transmitió falsamente que no estaban los votos necesarios cuando el recuento propio daba el número para avanzar.
La desconfianza en el "ecosistema violeta" se profundiza al analizar los motivos detrás de la postergación. Mientras el entorno de la senadora alega que faltaban dos voluntades para garantizar el éxito, en las filas gubernamentales barajan dos hipótesis explosivas: un intento de priorizar el pliego judicial de un familiar o, peor aún, un pacto secreto con el peronismo para destrabar la designación de los 74 jueces aprobados la semana pasada.
La iniciativa trabada, diseñada minuciosamente por el ministro Federico Sturzenegger, sufre así un freno inesperado en su capítulo 3, que modifica las leyes de expropiaciones, tierras rurales y manejo del fuego.
El cortocircuito legislativo expone una grieta que los intentos fotográficos de Karina Milei no logran disimular. Lejos de llamarse al silencio, Bullrich respondió con un desafiante video en redes sociales al ritmo de Tita Merello, abriendo la disputa electoral rumbo a 2027. El próximo jueves, en coincidencia con su cumpleaños número 70, la senadora deberá asistir a la reunión de la mesa política en Casa Rosada, un encuentro que promete una fuerte rendición de cuentas.