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Mendoza Asesinato a traición

Eran compañeros de trabajo: lo mató a hachazos cuando lo vieron robando

Luis Luján, guardia de seguridad, fue asesinado en un hipermercado de Godoy Cruz por un ex compañero de trabajo cuando lo descubrió robando. El rápido accionar de la Justicia permitió dar con el asesino a las pocas horas.

Miercoles, 21 de Octubre de 2020

por Ignacio Torquemada, especial para ADN País


La noche prometía ser tranquila para el guardia de seguridad Luis Luján en el Hipermercado Carrefour situado en Avenida San Martín, entre Francisco de la Rosa y Rivadavia, de Godoy Cruz, pero un trágico giro del destino se llevaría la vida de este joven hombre, padre de un bebé de 8 meses, en un crimen que, por la impericia e improvisación del asesino, fue resuelto en pocas horas. El homicida era Jesús Hudson, un ex compañero de trabajo de Luján que había sido despedido de la empresa 8 meses antes del hecho. 

Jesús Hudson, el atacante. Foto gentileza diario El Sol.

Era la noche del viernes 20 de enero de 2017. Luján llevaba 8 años trabajando para la empresa de seguridad Securitas en Carrefour. Su hermana, Cecilia, lo describe como “un chico humilde, trabajador y tranquilo”. Antes de desempeñarse prestando seguridad para la empresa francesa, había realizado la misma labor en una firma de transportes, que luego, al cambiar de nombre, reasignó a Luís a su último destino de trabajo. 

La historia de Luis Luján es la de un hombre que se encontraba en el lugar y momento equivocado. Según relató la hermana a ADN País, él no cumplía con guardias nocturnas, pero esa fatídica noche, un compañero de trabajo le pidió un cambio de turno, debido a que tenía que realizar unos trámites a la mañana del día siguiente.

Luis Luján. Foto gentileza familia Luján.

Cecilia Luján indicó que, en base a información y declaraciones que pudo recabar la familia y que no figuran en el expediente, Hudson “tenía todo preparado, porque el guardia que iba a estar esa noche era nuevo y no lo conocía a él, pero al haberse encontrado con Luis, lo tuvo que matar para que no lo reconociera”. 

En este sentido, Cecilia explicó: “Cuando a mi hermano le entregan la guardia, él (Jesús Hudson) ya estaba escondido en la sección de los colchones. Entró antes del cierre y el chico de seguridad que estaba en ese momento no lo reconoció porque era nuevo, ahí fue cuando se escondió”.

“El chico le entregó la guardia a mi hermano. A las 12 empezaba el rondín y Luis hasta las 11.55 habló con la esposa, de hecho, esa fue su última conexión de WhatsApp y el ataque se produjo a las 12.05 aproximadamente. En ese momento Hudson salió de su escondite y ahí lo atacó”.

Policía Científica en la escena del criman. Foto cortesía Sitio Andino

“Él no solo robó en el supermercado; también se llevó las cámaras de seguridad, porque como había trabajado ahí conocía dónde estaban las cámaras, pero había una sola cámara que aparentemente nadie sabía que estaba, ni él sabía que existía y se encontraba conectada con Buenos Aires. Esa fue la que lo identificó como el autor”.  

Luis fue encontrado a la mañana del día siguiente, el 21 de enero, por un compañero de trabajo que ingresaba al Hipermercado, que inmediatamente avisó a la policía del violento hecho. A partir de ese momento la escena del crimen se llenó de policías e investigadores. La pesquisa la llevó adelante en un primer momento el fiscal Carlos Torres, quien subrogaba al Dr. Gustavo Pirrello. 


Un brutal ataque traicionero y una rápida detención 

El fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello manifestó a ADN País cómo fue la secuencia del ataque y la manera en la que lograron atrapar al asesino, en una investigación que logró poner al criminal tras las rejas en pocas horas.

Si bien la hermana de la víctima está convencida de que el asesino planificó el ataque, lo cierto es que el homicida dejó una gran cantidad de evidencias en la escena del hecho, lo que, sumado a las filmaciones de las cámaras de seguridad del hipermercado, lograron su rápida detención.

En este sentido, el doctor Pirrello expresó: “Se había puesto (Jesús Hudson) un traje como de bombero que tenían ahí, que estaba junto al hacha y al matafuegos que tienen por medidas de seguridad. Tomó esa hacha y con eso lo agredió al ex compañero, porque el autor en algún momento trabajó como seguridad en el Carrefour, por eso conocía el movimiento”.

Y agregó: “El hacha quedó en la escena del hecho y tenía sus huellas dactilares. Además, en un par de lugares más donde sustrajo unos teléfonos celulares y algunos electrodomésticos menores. En las vitrinas también quedaron sus impresiones dactilares.

En concordancia con lo que declaró la hermana de la víctima, el fiscal dijo. “Pero en realidad lo terminamos identificando a raíz de unas filmaciones del supermercado, él iba con la cara tapada, pero después de que Hudson mató a Luján, el autor se sacó el mameluco y se le pudo observar un tatuaje en la espalda, cercano al hombro, muy característico”.

Jesús Hudsun en Tribunales. Foto cortesía El Sol

Y finalizó: “Lo atacó por detrás. No quedó filmado eso porque justo ingresaron como a una oficina. Ahí se lo vio ingresar a Jesús Hudson por detrás con el hacha y lo golpeó varias veces en la zona de la cabeza, que es lo que produjo tanta sangre”. 

Luego de ser rápidamente identificado, tanto por las cámaras de seguridad, como por el trabajo pericial realizado por la Policía Científica de Mendoza sobre las impresiones dactilares encontradas en el arma homicida y en la escena del crimen, se realizó un allanamiento en su domicilio, en calle Brasil, de Godoy Cruz.

Respecto a la inspección que realizaron en la vivienda del entonces sospechoso del crimen, el magistrado dijo: “En el allanamiento encontramos bastantes elementos. Entre esos algunos teléfonos y varios electrodomésticos menores que se había llevado una vez concretado el robo.


Juicio abreviado y condena

La cantidad de pruebas con las que contaba la Justicia para condenar a Jesús Hudson por el asesinato de Luis Luján eran contundentes. Como explicaba el fiscal de Homicidios, las huellas dactilares en el arma homicida encontrada en la escena del crimen, sumado a los rastros papilares (huellas) en las vitrinas de los negocios aledaños al hipermercado que el asesino violentó, además del secuestro de los elementos sustraídos en su vivienda.

Respecto a la confesión del asesino, Pirrello expresó: “En realidad en la realización del juicio, él reconoció su responsabilidad a través de lo que fue el juicio abreviado. No se hizo el debate, el admitió su responsabilidad de los hechos, que es una especie de confesión y se evitó el juicio”.

La sucursal del Hipermercado Carrefour donde ocurrió la tragedia.

El magistrado finalmente agregó: “Evidentemente dentro de los riesgos que analizó estaba la posibilidad de matar a alguien, porque sabía que en la noche quedaba un guardia adentro en custodia. Evidentemente lo planificó y lo decidió así. Lo iba a tener que matar, porque no había otra forma de poder concretar el robo sin ser advertido por el guardia que cuidaba ahí”. 

Finalmente, Jesús Hudson fue condenado por la Primera Cámara del Crimen a la pena de prisión perpetua, al encontrarlo responsable del Homicidio Criminis Causae (matar para asegurar su impunidad) contra Luis Lujan. Actualmente se encuentra purgando su condena en el Complejo Penitenciario N°III Almafuerte, en Cacheuta, Mendoza.

A pesar de los años transcurridos, el recuerdo y el dolor por la trágica pérdida de Luis sigue vivo en su familia. “Ya han pasado casi 4 años, pero para mí fue como si hubiera ocurrido ayer. Él no merecía esto, por su forma de ser, una persona trabajadora y bondadosa. Él era muy querido por sus compañeros de trabajo, tanto así que, al cumplirse 1 año de su asesinato, sus colegas colocaron una placa con su nombre y su foto en el Hipermercado”, expresó Cecilia.


“No te acerques a mi tumba sollozando. No estoy allí. No duermo ahí. Soy como mil vientos soplando. Soy como un diamante en la nieve, brillando. Soy la luz del sol sobre el grano dorado. Soy la lluvia gentil del otoño esperado. Cuando despiertas en la tranquila mañana, soy la bandada de pájaros que trina. Soy también las estrellas que titilan, mientras cae la noche en tu ventana. Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando. No estoy allí, yo no morí” – Mary Elizabeth Frye.