· Mendoza, de de ·
El incumplimiento en los hogares alcanza niveles preocupantes en los bancos. La falta de recuperación del ingreso real provoca que los clientes no puedan sostener los nuevos esquemas de pago.
Una nueva señal de alerta encendió las alarmas en el sistema financiero argentino. Pese a los esfuerzos de los bancos por ofrecer planes de pago flexibles a clientes morosos, una parte sustancial de quienes ingresaron a estas facilidades volvió a incumplir los vencimientos.
Según datos del sector, alrededor del 30% de las familias que refinanciaron sus deudas cayeron nuevamente en mora, complicando la normalización de la cartera crediticia.
Este fenómeno de reincidencia interrumpe las expectativas de estabilización que registraban las entidades financieras. Aunque la mora del crédito al sector privado ronda el 7,7% y los retrasos tempranos mostraron una desaceleración, la pérdida de poder adquisitivo e incompatibilidad de los planes con los ingresos reales impiden regularizar los compromisos. Detrás de esta dinámica pesan la falta de recuperación del salario y las condiciones holgadas con las que se otorgó financiamiento en fases previas de expansión.
Paralelamente, el escenario se vuelve más complejo por el acelerado vuelco hacia el crédito no bancario y las fintech. En este segmento, la morosidad trepa a niveles de entre el 25% y el 30%, debido a costos financieros notablemente más altos que agravan la situación de sobreendeudamiento. Frente a este panorama, el Congreso citó una sesión especial para debatir proyectos que buscan fijar topes a las tasas de interés y Transparentar el Costo Financiero Total, intentando poner un freno a la bola de nieve que afecta el consumo familiar.