· Mendoza, de de ·
ARCA anunció que reforzará los controles sobre las billeteras virtuales que reciban transferencias desde el exterior, con mayor fiscalización.
La ARCA volvió a poner el foco en las billeteras virtuales que usan argentinos para cobrar desde el exterior, ya sea en dólares o a través de criptoactivos. El organismo adelantó que endurecerá los controles y explicó cómo funcionará el nuevo esquema de fiscalización.
La decisión forma parte de una estrategia más amplia para que la Argentina se integre a un sistema global de intercambio de información fiscal, que incluye a Estados Unidos, países de Europa y miembros de la OCDE. Con este mecanismo, los movimientos financieros entre jurisdicciones podrán cruzarse con mayor facilidad.
En los últimos años crecieron los freelancers, emprendedores digitales y comercios online que facturan servicios al exterior y cobran mediante plataformas financieras internacionales. Muchos creían que ese circuito los mantenía fuera del radar impositivo, pero el escenario está cambiando: la red internacional de datos permitirá a la ARCA rastrear transferencias y detectar inconsistencias con mucha más precisión.
Especialistas en tecnología y economía anticipan que el intercambio internacional de información fiscal se afianzará entre 2025 y 2027. Ese proceso configurará una especie de supervisión impositiva ampliada, donde operaciones que antes parecían invisibles empezarán a quedar expuestas ante el fisco. En este nuevo escenario, declarar ingresos en dólares ya no será una alternativa optativa y las billeteras digitales quedarán bajo monitoreo permanente.
La medida no se limita a una app puntual, sino que depende de la jurisdicción y la regulación bajo la que opere cada plataforma. Así, no solo estarán en la mira opciones locales como Mercadopago, Naranja X o Prex, sino también fintech del exterior como Wise, Revolut, Skrill y Payoneer, siempre que sus movimientos impacten en el sistema financiero argentino.
Según los analistas, este esquema fortalece la capacidad de la ARCA para seguir la trazabilidad del dinero y reduce el margen para realizar operaciones por fuera de los registros oficiales sin cumplir con las obligaciones tributarias.