· Mendoza, de de ·
Con problemas logísticos en la votación y un conteo muy parejo, la elección presidencial peruana se desarrolla en un clima de incertidumbre que podría derivar en una segunda vuelta.
Las elecciones presidenciales en Perú estuvieron marcadas por una jornada irregular, atravesada por demoras en distintos centros de votación y un escrutinio inicial que mantiene en suspenso la definición. En este escenario, la candidata Keiko Fujimori aparece entre las más votadas junto a Rafael López Aliaga, en una contienda altamente fragmentada que refleja la dispersión del electorado.
Desde las primeras horas del domingo, se registraron inconvenientes en la apertura de mesas y en la distribución del material electoral, lo que generó malestar entre los ciudadanos en varias regiones del país. Las autoridades atribuyeron estos problemas a fallas logísticas de una empresa contratada, situación que obligó a extender el horario de votación en algunos centros para garantizar la participación.
En cuanto al recuento, los resultados preliminares muestran una competencia extremadamente ajustada. Con poco menos de la mitad de las actas procesadas, el conteo oficial avanza lentamente y deja abierta cualquier definición. De un total cercano a las 93.000 actas, todavía resta procesar más de la mitad, lo que implica que el panorama puede modificarse significativamente con el correr de las horas.
En medio de este contexto, Fujimori se refirió a las dificultades registradas durante la jornada electoral y expresó: "Quiero expresar mi solidaridad con los ciudadanos a quienes hoy se les negó la oportunidad de ejercer su derecho al voto". Al mismo tiempo, dejó entrever que ya proyecta una eventual segunda vuelta, que aparece como el desenlace más probable ante la falta de un claro ganador.