· Mendoza, de de ·
El bloqueo fronterizo por la acumulación de nieve genera pérdidas operativas millonarias para el transporte de cargas. Desviar los camiones por Neuquén triplica el costo de los fletes.
El cierre prolongado del Paso Internacional Cristo Redentor cumplió 21 días de inactividad y encendió todas las alarmas en el sector logístico trasandino.
Las intensas nevadas en alta montaña mantienen paralizado el corredor bioceánico, dejando más de 3.000 camiones varados o retenidos en Mendoza y paradores de la región. Desde el sector estiman que ya se perdieron cerca de 25.000 viajes a Chile, acumulando un impacto económico irrecuperable.
De acuerdo con estimaciones de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), mantener cada camión detenido genera un costo operativo de entre U$S 450 y U$S 600 diarios.
Este lucro cesante es absorbido por las propias empresas de transporte, dado que los fenómenos climáticos no son imputables al cliente. Ante la falta de certezas sobre la reapertura del cruce principal, varias compañías comenzaron a recurrir a un riesgoso plan B.
La alternativa inmediata consiste en desviar las unidades hacia el Paso Pino Hachado en la provincia de Neuquén. Sin embargo, este trayecto adicional de casi 2.000 kilómetros encarece la cotización del flete en unos U$S 4.500 y añade demoras de hasta cuatro días para completar la travesía.
Por este motivo, la medida se reserva prioritariamente para cargas perecederas o de extrema urgencia. Mientras las cuadrillas de Vialidad Nacional avanzan con los trabajos de despeje sobre la Ruta 7, las cámaras empresariales aguardan una "ventana" de buen tiempo. Asimismo, solicitaron formalmente a las autoridades de frontera que, al reabrir el corredor, se priorice el paso del transporte de cargas para descomprimir la saturación logística acumulada durante tres semanas de parálisis.