· Mendoza, de de ·
El intendente de Capital advirtió que el retiro del embajador brasileño pone en peligro empleos, el turismo y envíos clave de la producción mendocina. Pidió prudencia a la dirigencia.
La escalada del conflicto diplomático entre Argentina y Brasil encendió fuertes alarmas en la provincia de Mendoza.
Luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva resolviera retirar a su embajador y rebajar la representación bilateral, el intendente de Capital, Ulpiano Suarez, advirtió sobre el impacto directo en las exportaciones, el turismo y el empleo local, exigiendo a la dirigencia actuar con máxima prudencia.
El jefe comunal remarcó la dependencia estratégica que la economía mendocina mantiene con el gigante sudamericano. "Miles de mendocinos trabajan para colocar sus productos en Brasil", enfatizó al recordar que dicho mercado absorbe más del 30% de los envíos provinciales, concentrados en sectores clave como el vitivinícola y el frutihortícola. A su vez, alertó que más de 100.000 turistas brasileños arriban por año a la provincia, inyectando divisas fundamentales para el comercio local.
Ante este panorama, Suarez apuntó contra los cruces verbales entre Javier Milei y el mandatario brasileño que erosionan los lazos bilaterales. Sostuvo que quienes ocupan cargos de representación deben priorizar los intereses de los ciudadanos por encima de diferencias ideológicas, señalando que "cuando se agravia públicamente a un socio comercial, las consecuencias las pagan los productores y el trabajo local".
El planteo del jefe comunal reflejó las contradicciones internas en la provincia, donde sectores de la gestión local -como la vicegobernadora Hebe Casado- respaldan el rumbo de la política exterior nacional pero reconocen la extrema vulnerabilidad del sector agroindustrial mendocino frente a eventuales trabas comerciales.