· Mendoza, de de ·
Ocurrió mientras la víctima buscaba piedras cerca de su casa. El joven de 26 años logró capturar a la serpiente y llevarla a la comisaría de Uspallata, lo que permitió identificar el veneno y aplicarle el suero antiofídico a tiempo.
Lo que comenzó como una tarde tranquila en la zona de Polvaredas, Las Heras, terminó en una carrera por la vida para un joven de 26 años. Alrededor de las 20:00 del domingo, mientras recolectaba piedras en un sector cercano a su domicilio, sintió una punzada aguda en un dedo de su mano izquierda: acababa de ser atacado por una serpiente.
Con una reacción inusual pero sumamente efectiva para el diagnóstico médico, el joven logró capturar al reptil y se trasladó por sus propios medios hasta la Comisaría 23 de Uspallata. Allí, los efectivos policiales constataron que se trataba de una yarará, una de las especies más peligrosas de la región, lo que activó de inmediato el protocolo sanitario de alta montaña.
Tras una primera asistencia en el hospital de Uspallata, el paciente fue derivado de urgencia al Hospital Luis Lagomaggiore (Lencinas), en la Ciudad de Mendoza, centro de referencia provincial para el tratamiento de accidentes ofídicos. Gracias a que el ejemplar fue identificado rápidamente, se le administró el suero específico y actualmente se encuentra en observación, evolucionando de manera favorable.
La yarará (Bothrops) es responsable de la gran mayoría de los accidentes con serpientes en Argentina. Su peligrosidad radica en su veneno hemotóxico, que actúa de la siguiente manera: